Tiempo consciente
- Vanessa Rivera
- Jun 5, 2024
- 3 min read
Updated: Jun 20, 2024
Hace poco más de un mes que la relación amorosa que tenía se terminó. No era mi deseo que sucediera de esa manera, pasó de una manera abrupta para mí; sin embargo, es lo que he de aceptar.
En este mes he sentido una gran cantidad de emociones cambiantes, caóticas y desagradables; pero también me he sentido en paz, segura y agradecida.
A veces nos preguntamos porqué pasan las cosas de la manera en que suceden. He tratado de entender, de explicarme, guiar mi corazón, de encontrar respuestas. No las tendré, al menos no ahora y puede que no pronto o nunca. He de quedarme entonces con el agradecimiento.
La llegada de esta persona a mi vida fue un regalo. Cada momento se queda en mi corazón. Aprendí, me sentí una mujer más segura y con el valor que él agregó a mi vida pude ver en mí más de lo que sola hubiera visto. También fue de verme en mis sombras, heridas y espacios en los que yo aun no sabía que tenía que sanar. Tuve errores y aciertos. Sé que ambos hicimos lo mejor que podíamos. Sentí su mirada sincera y sé que él también amó con lo que tenía en su momento. Desde lo que soy, también intenté ofrecerle mi amor desde un lugar honesto y de cuidar el espacio privilegiado que me había brindado.
Y duele. Soltar a quien amas es una experiencia que te revuelca por dentro. Confiar que lo que sucede es por algún motivo, no me ha sido el mejor consuelo, pero lo creo. Decir adiós, podría ser en este momento, la manera de amarse, encontrar en ese dolor una herramienta para curarnos a solas, con lo aprendido. Cada relación es única e irrepetible. Y sé que después de este chico, los estándares de lo que deseo en una relación se hacen más altos, porque me sentí realmente amada y cuidada. El dolor es solo muestra de que se intentó algo realmente importante.
No sé cómo estará siendo para él en este momento. A veces solo lo tengo en mis oraciones por las noches, deseando que en su corazón sane todo lo que le duela, lo que no lo deja crecer y que pueda seguir abriéndose al mundo para mostrar el ser humano tan hermoso que es. Encontré en él un hombre auténtico, singular y sensible. Sí, claro que me he enojado por alejarse de mí, claro que en mis adentros hubiera deseado que aún permaneciera a mi lado. Pero ese egoísmo para calmar mi herida no es lo que ambos necesitamos. No sé la vida qué nos va a enseñar. Puedo amarme al ver que de mi interior salió a la luz verdades que no podía ver y que debo ocuparme de ellas, que podían lastimarlo y no quiero eso. Así que lo amo a él así también; tratando de ver que él se queda con él mismo, que no tiene que ver conmigo.
Claro que a veces pienso que me dolerá el alma verlo con alguien más, que tal vez lo que sentía por mí no era tan real y que fue parte de un juego macabro. Pero incluso al escribirlo, veo que esos pensamientos solo vibran bajo. Los dejo ser cuando llegan, y lloro, me enojo... Pero luego llega de nuevo el amor que me ayuda a ver diferente todo de nuevo.
Al final, yo elijo que el tiempo me enseñe mientras me hago consciente de mi parte. Abrazo que no sé qué pasará, pero que este momento que tengo me trae cambios, me genera espacio, me brinda oportunidades. Me ayuda a ver mis límites, lo que estoy dispuesta o no a hacer. Lo que quiero en mi vida y lo que merezco. Me veo siendo esta mujer que simplemente ama siendo quien es, pero que tambien sabe que cada experiencia le cambia y prepara, que es una lección que guía. Decido confiar en el proceso sin evitar el dolor, sin reprimir las emociones y más bien; eligiendo dejarlas ser para que lo que no es mío, cualquier tipo de creencia o expectativa que me llena de miedo o ansiedad, verlas de forma consciente, y luego soltarlas.
A él:
Gracias por coincidir, por acompañarme y por dejarme ser contigo en este viaje de incertidumbres, de lo no seguro. Fue un presente perfecto, fue un presente que nos enseñó. Ojalá ambos podamos crecer después de compartir nuestra esencia, perdonar nuestros fallos y seguir amando nuestra existencia.
En fin, que nos sean eternas las posibilidades mientras sigamos con vida. Que tengamos el valor de ilusionarnos de nuevo y confiar para de verdad sanar.
Gracias por leerme.
Un abrazo.
Vane.





Comments